Plazas que invitan a quedarse
En el corazón de la capital, la plaza principal conversa con el río y con la obra sobria de Plečnik, de manera que cada banco parece cómplice de la contemplación. Escucha a los músicos callejeros, mira los puestos de flores, siente el rumor del agua bajo los puentes. Cuando anochece, las luces se encienden despacio y la ciudad respira contigo. Cuéntanos cuál fue tu rincón favorito y por qué te quedaste un poco más.